Empresas Premium
La incorporación de un robot UR20-1750 cn cambio de herramienta automático permite soldar y pulir con un solo equipo y sin interrupciones mientras los operarios trabajan en paralelo.
El fabricante de productos de base metálica Oliva Torras ha incrementado un 50 % su capacidad de producción en soldaduras y pulidos tras introducir en sus instalaciones el brazo robótico UR20-1750 de Universal Robots. La flexibilidad de la robótica colaborativa se adapta tanto a las fases de prototipado y las series cortas como a los encargos que precisan un alto volumen de producción y tiempos de entrega ajustados.
La empresa con sede en Manresa (Barcelona) ya había trabajado previamente con un robot colaborativo de soldadura para piezas pequeñas. Tras cinco años de funcionamiento ininterrumpido y sin paradas de fabricación, decidió dar un paso más. En la búsqueda del equilibrio entre flexibilidad y una capacidad de producción elevada con resultados sólidos, Oliva Torras necesitaba un robot capaz de manipular piezas de entre 1,5 y 2 metros, como armarios metálicos o puertas, y que además de soldar, puliera.
La integración fue a cargo de Sokad Soluciones Mecánicas, integrador certificado de Universal Robots. La ingeniería diseñó una solución de soldadura MIG/MAG y pulido de acero al carbono, aluminio, y acero inoxidable. El equipo pivota alrededor de un robot colaborativo UR20-1750, que, con un alcance de 1.750 mm, una capacidad de carga de 25 kg y una huella de solo 245 mm, proporciona un alto control de movimiento para asegurar movimientos suaves y precisos. También incluye una antorcha de soldadura y devanadora de Böhler, una herramienta de pulido automatizado de Dynabrade y un sistema de control de fuerza de Robotiq. Una mesa rotatoria se encarga de mover las piezas a fin de que el robot alcance todas las posiciones de soldadura en un rango de entre 2 y 2,5 metros.
Una semana después de iniciar la instalación, el robot ya estaba soldando. “El hecho de trabajar con Universal Robots nos ha facilitado integrar todas estas tecnologías de distintas marcas. Las URCaps permiten integrar fácilmente las herramientas desde el software del robot y que el operario pueda operar las diversas tecnologías usando la consola del equipo”, explica Albert Rubirola, responsable de operaciones de Sokad.
Otro elemento clave que incorpora la solución es un mecanismo automático de cambio de herramienta. Cuando termina el proceso de soldadura, el robot sustituye automáticamente la antorcha por la herramienta de pulido sin la intervención del operario. “Los cobots son geniales porque se programan con facilidad, por lo que no son una solución que se limite a fabricar un solo producto”, incide Roger Codina, responsable de industrialización en Oliva Torras.
Mientras el robot se encuentra soldando o puliendo, el operario humano acaba una pieza o prepara la siguiente. Aunque no pueda acceder a la célula robótica mientras está en marcha por motivos de seguridad, trabaja en paralelo, factor que ha incrementado un 50 % la productividad en este tipo de procesos. Además, “la introducción del cobot hará que el personal evolucione en su puesto de trabajo”, considera Ferran Selga, director general de la división Oliva Torras Metal. “La formación requerida para utilizar estos robots es muy asequible”.
Gracias a una tecnología intuitiva y fácil de programar, Oliva Torras ha consolidado un sistema de soldadura y pulido que puede adaptarse a nuevos lotes de producto sin sufrir interrupciones y que, por tanto, está preparado para la fabricación de series pequeñas y medianas que representan una alta variedad de productos.
Puedes ver un vídeo de este caso de éxito aquí.