23 de julio, 2020 Actualidad comentarios Bookmark and Share
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La situación provocada por el coronavirus es preocupante ya que muchas empresas del sector dependen de industrias como las de automoción y aeronáutica, cuya actividad está muy parada.

El sector del mecanizado y la transformación metalmecánica ha experimentado un ligero descenso de su facturación del 1,2% en el año 2019, quedando la cifra global de facturación del conjunto de empresas asociadas a AFMEC en 643 millones de euros. En el análisis por subsectores, se observa que el de mecanizado apenas decrece un 0,1%, mientras que el de calderería y deformación baja un 4,8%.

“Tras un buen año 2018 en el que nuestras empresas crecieron un 6,8%, en 2019 hemos experimentado una caída mínima que marcaba un paulatino cambio de tendencia, dentro de un panorama hasta entonces estable. Pese a tener una lógica preocupación nadie esperaba los terribles efectos que la pandemia ha tenido sobre la actividad industrial”, comenta Alberto Pérez, presidente de AFMEC.

Las exportaciones, que representan un 29,9% de la facturación total del sector, han crecido un 2,7% en 2019. Los principales destinos de las exportaciones han sido Alemania (28,2%) y Francia (23,6%), seguidos por Italia (8,7%), Dinamarca (4,6%) y Estados Unidos (4,5%).

Las empresas de AFMEC tienen un amplio abanico de sectores cliente, entre los que destacan principalmente los bienes de equipo y máquina-herramienta (28,8%), la generación de energía (23,2%), la automoción (15,8%) y el aeronáutico (8,4%).

En lo que respecta al empleo, las empresas asociadas a AFMEC han empleado en su conjunto a 5.143 personas en 2019, número que representa un leve descenso del 0,8% respecto al número de personas empleadas en el sector en 2018.

Situación actual y perspectivas

La situación actual derivada de la COVID-19 es preocupante. Al igual que la mayoría de sectores industriales, el sector del mecanizado, corte y calderería está atravesando un momento muy complicado. La actividad de sectores cliente importantes como la automoción y aeronáutica está muy parada y ello afecta de manera evidente a nuestras empresas.

En palabras de Alberto Pérez: “Durante los meses de marzo, abril y mayo hemos sufrido un fuerte frenazo en la entrada de pedidos. Una vez pasado el peor momento, las empresas han seguido trabajando a un ritmo aceptable gracias a la cartera de pedidos que tenían, pero, poco a poco, ésta se va agotando y la captación de nuevos pedidos está muy por debajo de lo normal. Podemos decir que el nivel de actividad de nuestras empresas se sitúa en estos momentos en un nivel cercano al 75%. Aunque empezamos a detectar algo de movimiento en la solicitud de ofertas, su conversión en pedidos aún no llega a producirse de forma generalizada. Según nuestras estimaciones, la actividad comercial en el mercado nacional está al 65% de lo normal y en el internacional al 40%”.

La previsión para el ejercicio 2020 apunta a una reducción de la facturación entorno al 30-35%, y en general, existe una gran inquietud sobre lo que vendrá en 2021. Las peticiones del sector van enfocadas a incentivar la demanda industrial, imprescindible para garantizar la competitividad de las empresas y su supervivencia.

Alberto Pérez afirma: “Somos un sector altamente competitivo que requiere de fuertes inversiones para mantener su alto nivel productivo. Programas de apoyo a la inversión facilitan que las empresas sean capaces de contar con los mejores equipamientos productivos y mantengan su nivel competitivo”.

Pese a las enormes dificultades, el sector mantiene su compromiso con el empleo, si bien la reducción en la actividad ha obligado a varias empresas a tomar medidas de flexibilidad. La estimación realizada desde AFMEC indica que un tercio de las empresas están en situación de ERTE, proporción que debería reducirse en la medida en que la actividad industrial recupere su ritmo.

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